Manifiesto IA. La plomada del arquitecto

La Inteligencia Artificial es, sin duda, el programador más rápido que ha existido jamás. Sin embargo, la velocidad sin dirección suele conducir a estructuras defectuosas. En Alxarafe, entendemos que la IA es una herramienta de ejecución, no de diseño.

El riesgo del código generado

Delegar la construcción de software en una IA sin una supervisión sénior conlleva riesgos invisibles a corto plazo pero fatales para el mantenimiento:

  • Redundancia Crónica: La IA tiende a duplicar lógica y funciones que ya existen en el núcleo del sistema, engordando la base de código de forma innecesaria.
  • Código «spaghetti»: Sin una visión de conjunto, la IA resuelve problemas aislados creando dependencias difíciles de desenredar en el futuro.
  • Falta de Memoria Arquitectónica: La herramienta no entiende cómo debe evolucionar el software a dos o cinco años vista; solo entiende el prompt actual.

Ilustración conceptual de un muro de ladrillos perfectamente alineado donde una mano humana utiliza una plomada de luz para supervisar el código generado por un brazo robótico de inteligencia artificial.

Poner los ladrillos derechos

En Alxarafe aplicamos lo que llamamos la «Plomada Técnica». Al igual que un albañil experimentado no confía ciegamente en la velocidad de quien pone los ladrillos, nosotros supervisamos cada línea generada:

  • Nivelación desde la base: Si un ladrillo se pone torcido en la primera hilada, el muro entero colapsará cuando alcance su altura máxima. El diseño de la base es exclusivamente humano.
  • Refactorización Obligatoria: Todo código sugerido por la IA es revisado, limpiado y adaptado a los estándares PSR y a la arquitectura propia del framework.
  • Orientación, no delegación: La IA es un obrero excelente, pero requiere una orientación constante para seguir el camino arquitectónico más apropiado.

El factor humano como garantía

Nuestra metodología no rechaza la IA, la domestica. El valor de un desarrollador sénior hoy no reside en escribir código más rápido, sino en tener el criterio para decidir qué código debe permanecer y cuál debe ser descartado por el bien del proyecto.

«La potencia sin control no sirve para crear software robusto. En Alxarafe, nos aseguramos de que el muro suba derecho.»

Nuestra filosofía es la Plomada Técnica: la IA propone, pero el sénior dispone. En este proyecto, cada línea de código generada por un LLM pasa por un filtro de ingeniería clásica para asegurar que el muro sube derecho desde el primer ladrillo.

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